Llegar a Zambia por tierra
Entramos a Zambia desde Zimbabue. Llegamos a Lusaka desde Harare en un bus nocturno: fueron aproximadamente doce horas de viaje. Lusaka fue la primera pausa y también el lugar desde donde organizamos el tramo más esperado del país.

La capital no se siente armada para el turismo masivo. Vimos una ciudad con poco turismo, pobreza muy visible y, al mismo tiempo, gente amable. Nuestra experiencia con la seguridad y la policía fue buena.
Zambia por tierra
Alquilamos un auto en Lusaka, cruzamos el país hasta Chipata y seguimos a Mfuwe para entrar en South Luangwa. Después regresamos a Lusaka por la misma ruta.
De Lusaka a South Luangwa en auto
Para movernos por Zambia alquilamos un auto. Pagamos aproximadamente USD 75 por día. Tener vehículo propio nos dio libertad para organizar horarios y llegar hasta South Luangwa sin depender de las excursiones de un lodge.
El acceso habitual a South Luangwa es por Chipata y luego Mfuwe, la localidad que funciona como puerta de entrada al parque. Como referencia, desde Lusaka hasta Mfuwe por Chipata el trayecto ronda las nueve o diez horas; el último tramo entre Chipata y Mfuwe tiene unos 123 kilómetros y suele llevar alrededor de dos horas. Conviene hacerlo de día, especialmente fuera de las rutas principales.

South Luangwa, el gran motivo del viaje
South Luangwa fue la pinturita de Zambia. La entrada al parque nos costó alrededor de USD 30. Los precios pueden cambiar, pero dejamos los valores que pagamos en julio de 2026 para que sirvan como referencia real.

Se puede entrar con vehículo propio. En el alojamiento intentaron convencernos de que no estaba permitido para vendernos su excursión, pero esa información no era correcta. Al ingresar conviene pedir un mapa y consultar el estado de los caminos: dentro del parque hay circuitos habilitados y algunos sectores requieren un vehículo adecuado.
El safari a pie: dos horas que justificaron el viaje
El safari a pie fue la experiencia más fuerte de Zambia. Pagamos USD 100 por persona y duró dos horas. Caminamos con un guía y un guardia de seguridad armado, una presencia indispensable porque no hay una ventanilla entre nosotros y los animales: la experiencia sucede a ras del suelo.

La caminata cambia por completo la escala del safari. Se aprende a mirar huellas, sonidos, distancias y movimientos que desde un vehículo pasan desapercibidos. No se trata solamente de acercarse a los animales, sino de entender el territorio y respetar cada indicación del equipo que acompaña.

Si tuviéramos que elegir una sola experiencia de Zambia, sería esta: caminar por South Luangwa con un guía que sabe leer el paisaje.
El lodge: caro para lo que ofrecía
Nos alojamos junto a South Luangwa y pagamos USD 75 por noche. Para Zambia y para lo que recibimos, nos pareció caro. La habitación no tenía mesa ni mesitas, faltaba una silla cómoda en el exterior, las fotos de la reserva generaban otra expectativa y el desayuno era muy básico. Además, sentimos una presión constante para contratar safaris y comidas.
El episodio más incómodo llegó después del checkout. Habíamos pagado en efectivo en dólares y, casi dos días más tarde, cuando ya viajábamos hacia Lusaka para salir de Zambia, nos escribieron para reclamar que uno de los billetes era viejo y no lo aceptaban. A esa altura era imposible comprobar que se tratara del mismo billete que habíamos entregado o resolverlo en persona.
La enseñanza fue clara: cuando se paga en efectivo, conviene revisar los billetes junto con quien los recibe y pedir un comprobante detallado antes de retirarse.
Precios reales de nuestro viaje
- Auto de alquiler: aproximadamente USD 75 por día.
- Entrada a South Luangwa: aproximadamente USD 30.
- Safari a pie de dos horas: USD 100 por persona.
- Lodge junto al parque: USD 75 por noche.
- Alojamientos intermedios en Zambia: alrededor de 600 ZMW.
- Bus de Lusaka a Lilongwe: USD 42 por persona.
- Cambio de referencia durante el viaje: USD 1 equivalía aproximadamente a 17–18 kwacha zambianos (ZMW).
Lo que nos dejó Zambia
Zambia no fue el país más cómodo ni el más fácil de la ruta. Hubo distancias largas, servicios desparejos y una experiencia de alojamiento que no repetiríamos. Pero South Luangwa justificó el desvío. El safari a pie, la cercanía respetuosa con la fauna y la sensación de estar en un lugar todavía poco atravesado por el turismo masivo hicieron que el país quedara entre los momentos más intensos de este recorrido por África.
Este diario cuenta nuestra experiencia de julio de 2026. Los precios y las condiciones de acceso pueden cambiar: antes de viajar, conviene confirmarlos con las autoridades del parque y los prestadores elegidos.
