Mauricio, la isla número 110
Mauricio fue el país número 110 de Vecinos por el Mundo y el cierre de esta parte del viaje por África. Estuvimos del 27 de julio al 1 de agosto de 2026. Es una isla pequeña en medio del océano Índico, pero está lejos de sentirse aislada: hay tránsito, barrios muy poblados, comercios, cultivos, playas y una mezcla cultural que cambia de una ruta a otra.

![Nuestro sello de ingreso a Mauricio, el país número 110 de VXM.]](/assets/mauricio-sello-ingreso.jpg)
Una isla formada por migraciones
Mauricio no tenía población permanente antes de la llegada europea. Los neerlandeses intentaron establecerse desde el siglo XVII; Francia tomó la isla en 1715 y el Imperio británico la ocupó en 1810. Durante los períodos francés y británico llegaron personas esclavizadas desde África y Madagascar para trabajar en la economía de plantación. Cuando el gobierno británico abolió la esclavitud en 1835, el sistema fue reemplazado por trabajo contratado: entre 1834 y 1920, más de 460.000 personas llegaron principalmente desde India a través de Aapravasi Ghat para trabajar en los ingenios azucareros. Más tarde se consolidaron también comunidades chino-mauricianas y franco-mauricianas.
No es una explicación de museo: ayuda a entender la isla actual. La mayoría de la población es de ascendencia india y el hinduismo es la religión más extendida; en la calle se reconoce también en la vestimenta de muchas mujeres, en los templos y en las festividades. Mauricio fue independiente en 1968 y se convirtió en república en 1992, pero esa historia migratoria sigue siendo una de sus marcas más visibles.

![La rupia mauriciana: en el billete de MUR 100 se leen, además del inglés, escrituras devanagari, tamil y gujarati.]](/assets/mauricio-rupias.jpg)
Para nosotros, el billete fue uno de los datos de color más elocuentes del viaje. Ver la palabra “rupias” en tres escrituras de la India en una moneda de África Oriental no es una rareza decorativa: es una huella concreta de las comunidades que formaron el país.
Mauricio por sectores
Nos instalamos en Flic-en-Flac y recorrimos la isla en varios circuitos: capital y norte, el cruce hacia Trou d’Eau Douce, la costa este-sur y el oeste hasta Chamarel.
Flic-en-Flac: nuestra base para recorrer la isla
Nos instalamos cinco días en Flic-en-Flac, sobre la costa oeste. Elegimos una casa equipada y usamos ese único alojamiento como base para movernos por distintos puntos de la isla. Para una estadía corta nos pareció una decisión práctica: permite volver a la misma casa después de cada recorrido y evita hacer y deshacer valijas.

![Atardecer en Flic-en-Flac, nuestra base sobre la costa oeste.]](/assets/mauricio-flic-en-flac-atardecer.jpg)
Alquilamos auto para movernos, aunque fue la parte menos prolija de la experiencia. La empresa se negó primero a buscarnos, luego informó que la reserva estaba cancelada y nos hizo esperar cerca de una hora. El vehículo que entregaron no funcionaba bien y, dos días más tarde, tuvieron que cambiarlo para llevarlo al taller. Más allá de ese episodio, tener auto nos permitió recorrer Mauricio con libertad.


![Los caminos entre cultivos, parte del paisaje de Mauricio.]](/assets/mauricio-ruta-cana.jpg)
La isla puede sentirse caótica por el tránsito, pero tiene la infraestructura necesaria para viajar por cuenta propia: estaciones de servicio, supermercados, comercios y servicios en rutas que cambian todo el tiempo de paisaje. En una zona podía llover y, pocos kilómetros después, aparecer el sol.


![El turquesa del Índico junto a los barrios costeros.]](/assets/mauricio-costa-turquesa.jpg)
Port Louis: mercado, puerto y vida cotidiana
Fuimos a Port Louis en un día de lluvia. La capital no nos resultó insegura ni hostil: recorrimos el mercado central, con frutas, verduras, canastos, artesanías y productos locales, y después la zona de Caudan Waterfront, mucho más orientada al turismo, con restaurantes, tiendas y paseo frente al puerto.

![Caudan Waterfront, la zona portuaria más preparada para el turismo.]](/assets/mauricio-caudan-waterfront.jpg)
La diferencia entre ambas partes de la ciudad resume bastante bien a Mauricio. Por un lado, la vida cotidiana de una capital de la isla; por otro, una infraestructura preparada para visitantes, especialmente europeos.

![Verduras y vida cotidiana dentro del mercado.]](/assets/mauricio-mercado-verduras.jpg)
Una convivencia que se ve en la calle
Lo que más nos llamó la atención de Port Louis no fue solamente que haya distintas religiones, sino verlas muy cerca unas de otras. Durante el recorrido encontramos la Jummah Mosque, una iglesia, un templo hinduista y la puerta ceremonial del Barrio Chino. Esa proximidad no resume por sí sola a una sociedad compleja, pero sí muestra una convivencia cotidiana que en Mauricio se vuelve visible al caminar pocas cuadras.



![La puerta ceremonial del Barrio Chino de Port Louis.]](/assets/mauricio-barrio-chino-puerta.jpg)
El suroeste: volcanes, templos y cambios de paisaje
El recorrido por el suroeste fue el día más variado. Pasamos por Trou aux Cerfs, el cráter volcánico de Curepipe; Ganga Talao o Grand Bassin, el lago sagrado del hinduismo mauriciano; Alexandra Falls y Black River Gorges. Después seguimos por Chamarel y Le Morne.
Ganga Talao ayuda a dimensionar el vínculo de Mauricio con India. A orillas del lago hay templos y grandes imágenes de divinidades hinduistas; no es una escenografía turística, sino un lugar religioso vivo. En el mismo día, el paisaje cambia de zonas altas y húmedas a gargantas, plantaciones y costa. También vimos plantaciones de té y de café durante los trayectos: la isla es más diversa que la imagen de resort y playa que suele venderse desde afuera.


![Ingreso a Black River Gorges, entre el verde del interior mauriciano.]](/assets/mauricio-black-river-gorges.jpg)


![En las Tierras de Siete Colores de Chamarel.]](/assets/mauricio-tierra-colores-pareja.jpg)
Île aux Cerfs: una excursión que cumplió
Reservamos por GetYourGuide la excursión a Île aux Cerfs, una de las más promocionadas de Mauricio. Pagamos USD 55 por persona. Incluía el traslado por agua, paradas en la playa y bastante bebida durante el día.
La excursión estuvo bien organizada y cumplió con lo que prometía. Île aux Cerfs tiene una playa agradable y es una buena manera de pasar un día en el mar, aunque, si comparamos únicamente paisajes, en nuestro caso Seychelles nos había impactado más. No todo destino necesita superar al anterior: Mauricio propone otra cosa, una isla accesible y muy completa para combinar playa, recorridos y cultura.





![Una de las paradas durante el día en el Índico.]](/assets/mauricio-ile-aux-cerfs-pareja-barco.jpg)
Cómo ordenar cinco días en Mauricio
En cinco días, este sería nuestro esquema de recorrido:
- Día 1: Flic-en-Flac y costa oeste, para tomar contacto con la isla y resolver compras o el alquiler de auto.
- Día 2: Port Louis: Mercado Central, Aapravasi Ghat, Jummah Mosque, Chinatown y Caudan Waterfront. El recorrido puede seguir hacia Grand Baie y Bain Bœuf, al norte.
- Día 3: Trou aux Cerfs, Ganga Talao o Grand Bassin, Black River Gorges y Chamarel. Es un día largo: conviene elegir con tiempo qué paradas hacer y no intentar pasar por todo a las apuradas.
- Día 4: salir desde Trou d’Eau Douce para la excursión a Île aux Cerfs.
- Día 5: costa este y sur. Blue Bay, Mahébourg y la costa de Bel Ombre/Rochester Falls son alternativas para armar según el clima, el tiempo disponible y el punto de salida.
No hace falta perseguir toda la isla en un solo día. La mejor forma de recorrerla es dividir los sectores y dejar margen para las lluvias, el tránsito y las paradas inesperadas en templos, miradores o mercados.
Precios de referencia de nuestro viaje
- Excursión de día completo a Île aux Cerfs: USD 55 por persona, reservada por GetYourGuide, con bebida durante el recorrido.
- Casa equipada en Flic-en-Flac: USD 45 por noche.
- Auto de alquiler: USD 30 por día. Imprescindible para aprovechar pocos días, aunque recomendamos revisar el vehículo y dejar por escrito las condiciones de entrega.
- Combustible: alrededor de USD 1,40 por litro.
- Moneda: rupia mauriciana (MUR); los billetes reflejan la mezcla de figuras e historias que atraviesan la isla.
- Alojamientos y compras cotidianas: no nos parecieron caros para tratarse de una isla; encontramos opciones suficientes para viajar sin la lógica de precios de un resort.
Lo que nos dejó Mauricio
Mauricio nos sorprendió por su mezcla. Tiene playas, sí, pero no es solamente un destino de playa: es una isla densamente habitada, con historia de migraciones, cultivos, volcanes, mercados y una convivencia religiosa que se vuelve visible en cada ciudad.
Nos gustó haberlo dejado para el final. Después de tantos kilómetros por África continental, fue una escala distinta: más caótica de lo que imaginábamos, pero también fácil de recorrer, abastecida y llena de contrastes. En pocos días, Mauricio permitió cerrar el viaje entre el Índico, los templos y los caminos de una isla que tiene mucho más para contar que su imagen de postal.
Este diario cuenta nuestra experiencia de julio de 2026. Los precios, las condiciones de ingreso y los servicios pueden cambiar: antes de viajar, conviene confirmarlos con las autoridades y los prestadores elegidos.
